1 nov. 2015

El barro para modelar figuras de belén

El barro es una materia compuesta arcilla y agua. Esta mezcla produce una masa blanda y plástica. Es la más apropiada para modelar figuras de belén y ofrece la ventaja adicional de poder ser endurecida posteriormente mediante la cocción a la temperatura adecuada.

El tipo más usual de barro es la arcilla, base de todas las pastas cerámicas. Está formada de partículas finísimas (inferiores a 0,02 mm de diámetro), producto de la descomposición de rocas que contienen, principalmente, sílice, alúmina y hierro. Su plasticidad depende en proporción directa de su contenido en agua, pero puede ser disminuida añadiendo materiales como la chamota.

Existe una elevada variedad de arcillas, con una gran gama de coloraciones que depende de su composición: blancas (caolín), amarillas o rojas (óxido de hierro), grises o negras (materia orgánica), etc.

Las arcillas de grano fino son las más apropiadas para moldear las figuras de belén dado que son piezas pequeñas y exigen más atención en los detalles. Las de grano grueso (con chamota) tienen menos definición pero más dureza, resistencia y más porosidad, y presentan menos dificultades en el proceso de cocción y de adhesión.

La temperatura de cocción depende del tipo de arcillas y puede oscilar entre los 700 y los 1.300 ° C.

Los barros más apropiados para modelar las figuras de belén son:

El barro de alfarero o pasta roja de alta calidad. Barro de grano fino, de color generalmente rojizo, utilizado especialmente para trabajar en el torno.


Pasta roja tradicional: Temperatura de cocción: 970-1055ºC contracción final 6.1%

Pasta roja chamotada: Temperatura de cocción: 970-1055ºC contracción final 5,1%

El gres. Barro compuesto de arcillas feldespáticas y arena cuarcíferos, de grano muy fino y compacte, con gran plasticidad, muy resistente e impermeable y de tonos claros (generalmente beige y gris claro, pero que puede llegar al gris oscuro). Las temperaturas de cocción pueden ser muy altas, hasta los 1.100-1260° C. Una vez cocido, es totalmente impermeable, quedando vidriado y resistente a los ácidos. Es, probablemente, el barro de mejor calidad para modelar las figuras de belén pero tarda mucho en hornearse y por tanto el coste de energía es mucho más elevado, y la diferencia visual con la pasta roja una vez pintadas es inapreciable. También su contracción final es algo más elevada 10,2% que puede dar lugar a deformaciones si no se seca muy lentamente.

Pasta de gres con fibra de papel: Temperatura de cocción: 1100-1260ºC contracción final 13,2%
Pasta de gres: Temperatura de cocción: 1150-1180ºC contracción final 11,4%

El refractario. Barro compuesto de arcilla y chamota. La chamota es un material refractario natural (carborundo, bauxita, caolín, etc.) o de recuperación de piezas refractarias; en este último caso, una vez molido, se mezcla con la arcilla para darle más dureza y resistencia a la temperatura, consiguiendo también, así, reducir las contracciones y deformaciones del material de base. El barro refractario es un material poroso, de grano más o menos grueso según el tamaño de la chamota. Tiene poca plasticidad e impermeabilidad. Los colores suelen ser grises o rojizos, pero una vez cocidos generalmente quedan de color de pan tostado. Es muy resistente a las altas temperaturas, que pueden sobrepasar los 1.300 ° C.

Pasta refractaria: Temperatura de cocción: 1240-1300ºC contracción final 11,7%


Todos estos tipos de barro y más los podéis encontrar en Ceramica Collet, Fundada en 1874





OBSERVACIONES Y RECOMENDACIONES

Es importante que antes de empezar a modelar tengas una idea clara sobre la finalidad de la obra. Hay que distinguir el modelado definitivo (destinado a ser cocido) y el modelado como operación transitoria para pasar a otro material mediante moldes. Generalmente, cuando se trata de volúmenes grandes, se utilizan estructuras internas que dan consistencia y rigidez a la figura y soportan el peso del barro. El material que se utilizará en la construcción de armaduras dependerá del tamaño, del peso, de la forma y de la posición de la figura. ver armazó y armaduras.

Para endurecer el barro es necesario cocerlo a la temperatura adecuada. El resultado de este procedimiento se considera material definitivo y se conoce con el nombre de terracota. Cuando el barro llega a los 100 ° C se elimina la humedad atmosférica y del agua de la superficie. A los 350 ° C se carboniza la materia orgánica y se pierde la humedad del interior; a partir de los 600 ° C. la pieza comienza a cocerse.


Si se quiere cocer el barro, éste debe estar exento de impurezas (cal, yeso, alambres, etc.). También es muy importante que la masa sea homogénea, evitando las oclusiones de aire; hay que procurar que el grosor de las paredes de una pieza sea uniforme y no superior a los 2 cm de grosor para reducir tensiones durante el secado y la cocción

La temperatura de cocción debe ser adecuada al tipo de barro.

Se debe procurar que todo el barro con el que se trabaja tenga el mismo grado de humedad para evitar grietas, así como no añadir barro blando encima de uno seco, porque no se adherirá bien y a la larga se desprende.

El proceso de secado debe ser muy lento y uniforme para evitar contracciones. Cuando una figura tiene espesores diferentes, es conveniente tapar con trapos húmedos y una bolsa de plástico, para mantener la humedad en las zonas más delgadas para evitar que se sequen demasiado rápidamente.

Se calcula que el barro tiene una contracción final de un 5% a un 13,5%. Esto significa que si quieres una figura de 15 cm de alto y la modelas con Pasta roja tradicional la tendrás que modelar como si fuese de 16 cm y si la quieres de 24 la tienes que modelar de 25,5 cm

Para recobrar la plasticidad del barro semiduro, es mejor dejar que se seque totalmente, trocearlo y entonces introducirlo en un recipiente o "pastera" con suficiente agua para recubrirlo casi por completo; así, absorberá el agua con más facilidad.



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